Por Natalia Currín, directora regional de Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género Tarapacá.
Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, nos convoca a reflexionar sobre el camino recorrido y, sobre todo, sobre el país que queremos seguir construyendo.
Al hablar de avances, no se trata solo de cifras. Se trata de mujeres que hoy reciben acompañamiento oportuno frente a la violencia de género; de mujeres jefas de hogar que han podido insertarse o mantenerse en el empleo gracias al apoyo en las labores de cuidados. En conclusión, apuntamos a cambios profundos en la forma de abordar la autonomía de las mujeres en distintas dimensiones.
Uno de los hitos más significativos es la implementación de la Ley Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, conocida como Ley Integral, que permitió dar un giro en la estrategia del Estado frente a la violencia hacia las mujeres. Este avance ha ido de la mano con el fortalecimiento del SernamEG, que hoy tiene presencia en el 90% del territorio nacional.
En Tarapacá, este fortalecimiento se ha traducido en una red más robusta y cercana: Centros de las Mujeres, dispositivos especializados y un trabajo articulado con municipios y otras instituciones, hemos ampliado la cobertura y mejorado la capacidad de respuesta. Cada atención, cada orientación, cada representación jurídica es una señal concreta de que el Estado está presente.
También hemos avanzado en autonomía económica. Programas como Mujeres Jefas de Hogar, 4 a 7 y Mujer Emprende han permitido que miles de mujeres desarrollen sus proyectos laborales, fortalezcan sus emprendimientos y compatibilicen el trabajo con las responsabilidades de cuidado. Sabemos que la independencia económica es clave para la igualdad real.
La denominada “Ley Papito Corazón” ha permitido ordenar el pago de más de 3 billones de pesos en pensiones adeudadas, beneficiando a más de 340 mil familias. La reforma previsional incorporó enfoque de género, mejorando las pensiones de más de un millón 300 mil mujeres.
Esto es parte de una agenda seria, responsable y basada en evidencia, construida desde el trabajo técnico y orientada a responder a las necesidades reales y diversas de las mujeres en Chile.
En este 8M, desde Tarapacá, reafirmamos ese compromiso: seguir trabajando por la autonomía, la igualdad de oportunidades y una vida libre de violencia para todas las mujeres, en cada rincón de nuestra región y del país.
