La seguridad no puede seguir siendo una promesa pendiente para las familias chilenas, que por años vieron cómo el crimen avanzaba sobre los barrios y los espacios públicos. Por eso, desde el primer día, el Gobierno del Presidente José Antonio Kast estableció con claridad que recuperar el orden y fortalecer la seguridad es una prioridad nacional.
El reciente operativo conjunto desarrollado por el Ministerio de Seguridad Pública, junto a las policías, es una señal concreta de ese compromiso. En solo dos días -6 y 7 de mayo-, más de 450 personas fueron detenidas en distintos puntos del país, en una estrategia enfocada en sacar de circulación a prófugos de la justicia y desarticular organizaciones criminales. En Tarapacá, esta intervención coordinada culminó con 30 detenidos y cerca de 400 personas extranjeras fiscalizadas en el Plan Escudo en Ruta, resultando esto en 35 denuncias y cuatro notificaciones de expulsión.
En regiones como la nuestra, este desafío adquiere una dimensión especialmente sensible, ya que, durante los últimos años, hemos debido enfrentar fenómenos asociados al crimen organizado, el narcotráfico, la violencia y el ingreso irregular por pasos no habilitados, situaciones que han impactado profundamente la sensación de seguridad de las familias.
Por eso es relevante el avance que ha tenido en el Congreso el proyecto que tipifica como delito el ingreso irregular al país. Porque Chile necesita herramientas legales más firmes para enfrentar una realidad que cambió hace mucho tiempo y que exige decisiones claras en materia de resguardo fronterizo y control migratorio.
En Tarapacá hemos visto además una coordinación permanente entre las instituciones encargadas de la protección de la ciudadanía. El trabajo liderado por el seremi de Seguridad Pública, Eduardo Salazar, ha permitido fortalecer la articulación con Carabineros, la PDI, municipios y distintos servicios del Estado, impulsando operativos y acciones focalizadas para recuperar espacios y enfrentar con mayor eficacia a las organizaciones delictuales.
El hecho de que, desde marzo a la fecha, ya se hayan realizado ocho operativos articulados, demuestra que existe una estrategia sostenida y una voluntad clara de actuar de manera permanente. Y es que los tarapaqueños esperan resultados concretos, lo que implica fortalecer las capacidades operativas de las policías y mantener presencia activa en las comunas y localidades donde las familias exigen mayor tranquilidad.
Sabemos que recuperar la seguridad no ocurrirá de un día para otro. Sin embargo, cada operativo exitoso representa una señal importante para quienes durante años sintieron que el crimen crecía sin control.
Hoy el desafío es mantener esa determinación y seguir avanzando para devolver la tranquilidad y la confianza a nuestras familias.
Yuseff Hilaja Rumie
Seremi de Gobierno de Tarapacá
